Subir al avión no tiene mayor chiste, pero para mi es el momento del despegue, lo que lo vuelve una experiencia sin igual cada vez que vuelve a pasar.
Ver desde arriba esta increíble Ciudad torna mi mirada y asombro en la de una niña de 6 años, a la que le permitieron estar en la ventana y busca desesperadamente su rincón en el vasto mundo que sobrevuela.
Estas son las increíbles imágenes de este maravilloso, caótico, cochino, imparable, caluroso, apestoso, dinámico, nostálgico, errático e incomprensible monstruo en el que vivimos.
1. Colonia Federal en la Delegación Venustiano Carranza
Una perfecta telaraña de asfalto
http://goo.gl/maps/u224t
2. Nezahualcóyotl
La traza irónica de una ciudad sin reglas
http://goo.gl/maps/rofGd
3. Colonia Condesa
La ciudad jardín más mainstream del Distrito
http://goo.gl/maps/fZAhM
4. Ciudad Satélite
La matria orgánica
http://goo.gl/maps/8RFW6
5. Xochimilco
Un pasado no tan lejano
http://goo.gl/maps/eG2Q7
6. Residencial Lomas Verdes
Al final de la ciudad
http://goo.gl/maps/SKD7H
7. Colinas del Sur
Colonia Waffle
http://goo.gl/maps/fC88X
8. Glorieta de Vaqueritos
Caos vial 24/7
http://goo.gl/maps/bUwR2
9. Campestre Churubusco
Un jardín secreto en la ciudad
http://goo.gl/maps/upmBv
10. Villas de la Hacienda
Geometría conurbada
http://goo.gl/maps/L7ncY
Más #UrbanPorn en este excelente artículo, que existió antes que éste y hace mucho me compartió mi amigo Javier: http://www.thepolisblog.org/2012/12/urban-morphology-in-mexico-city.html
A veces, recorrer con otros los lugares de siempre, te hace recordar lo mucho que quieres el terruño.
Como dice la canción: "...entre circuitos yo nunca me perdí"; y hoy me dispuse a recorrer esos pequeños rincones que me hicieron enamorarme de tus colonias, que me llenaron de confort y se convirtieron en mi hogar.
No tienes nada excepcional, querido Satélite, pero marcaste mi vida. Siento tener que dejarte, pero es inevitable.
Quisiera que mi perdón viniera más fácil de lo que yo perdono.
La ingratitud no es mi característica y te recuerdo que cada parte de mi es producto, de lo que hace ya 7 años, fue el encuentro que más ha marcado mi vida.
¿Qué te debo? Todo (nada). Mi vida ahora, mis cambios siempre.
Mis rabias más profundas, las preguntas que nunca obtienen respuesta, los deseos ingenuos.
¿Que me debes? Nada (todo).
Tal vez ni siquiera sepas ya que hay o hubo de mi paso por tu vida.
Olvidar es la elección mas sensata que has tomado.
Siempre serás la persona que más sabe de mi y de todo.
Rememorar no es extrañar. Repensar no es arrepentirse. Replantear es saber que nunca más nos volverá a pasar.
Fue un gusto haber tomado la lección de mi vida contigo.
Hace mucho que no escribo. ¿Será acaso que la felicidad es mi bloqueo de escritor - si es que me pueda autodenominar eso-?
En fin. Dejaré que mi inspiración vuelva conforme mi vida se vaya turnando normal otra vez, porque justo ahora vivo momentos extraordinarios que me gustaría pensar que definirán mi vida, al menos por los próximos meses.
Se prendieron las farolas de mi camino.
No corresponde a una persona, no se lo atribuyo a una acción en específico, simplemente, la calle se iluminó en plena madrugada porque, como dice mi frase favorita
"...lo más oscuro de la noche, es justo antes del amanecer".
De agarrarnos confianza y cantarnos en la cara las cosas. Así derecho y sin miedo a que corramos.
De que te regale una paleta y te diga exactamente por qué te la estoy dando.
De guardarte todos los panditas rojos del mundo.
De que si te quiero ahí, simplemente te lo pida.
De que te sonría y me sonrías de vuelta.
De volver a recorrer los caminos de antes y llenarlos de nuevos recuerdos.
De traer de vuelta la buenas noticias.
De no arrepentirme por cantar ópera a tu lado.
De buscarte sin miedo a no encontrarte.
De alegrarnos el día y quitarnos lo cansados a besotes.
De escribirte cuánto me gustas y sin haberme equivocado de ventana. De decirte que lo único que te falta en la vida soy yo y no perderte por eso.
Ahí está la de siempre, metiendo la pinche patota.
Mi gran problema es que lo que empezó en algo pequeñito y divertido, ahora es un gigante con dientes, peligroso y que me puede comer sin el mayor esfuerzo.
De pronto, un remolino de recuerdos me llevó casi ausente
justo al momento del que me había forzado a escapar.
Después de todo, uno no se esfuerza en buscar la bisutería barata.
¿De dónde salen las ganas de querer olvidar algo? ¡De querer
extraviarlo y nunca encontrarlo!
De pronto y cuando volví a pensarlo, me di cuenta que la
vida es eso que pasa mientras tu esperas conservar ese arete en forma de flor*, que
nacía y maduraba sin sentido alguno conmigo.
Por si acaso, por cualquier cosa, o con un pedestre "por si las moscas", tiré el par.
Pero, antes de reflexionar todo esto, justo al día
siguiente, pensé en que debía haber quedado en el sillón y debía ir por el. Antes de pararme a
buscarlo, escuché, como una notificación, a lo lejos, un buenos días. Una campana que aguardó a sonar oportunamente hasta esa
mañana, para al fin, hacerme entender que no se podían cosechar flores donde nunca hubo nada que sembrar.
*Ya sé que mi alusión a John Lennon es bastante rascuacha,
pero déjenme, al fin es mi blog y me vale pura madre.
Podemos apostar que el mayor progreso civilizatorio del ser humano fue la ciudad, también podemos mal decirla e incluso repetir una y otra vez que saldremos de ella en tanto sea posible, pero la verdad, es que esta matria nos marcó a todos y por sus venas fluimos como la sangre por nuestro cuerpo.
Somos la auténtica biomasa que la mantiene viva.
¿Alguna vez quisimos sentirnos parte de algo? Probemos por creernos parte de nuestro entorno.
Cada que lo haces, sientes que te fundes en su concreto y que casi puedes escucharla, como cuando te acercas al pecho de alguien, como cuando sientes el pulso de una persona. Esta masa de concreto desnaturalizante, caótica y exterminadora de ecosistemas, nervios y almas, está viva y tú la alimentas.
Esta es mi imagen urbana. El Cerro del Chiquihuite y las tres trazas urbanas que me impactaron tanto que me llevaron a quererte entrevistar por el resto de mis días, Ciudad Monstruo.
¿Será que adivinen @elilemri y @miriposita de qué se trata esto? Dejo voluntariamente el Google, de Google Maps, porque estas chulas visiones satelitales tienen dueño.
A mi de pronto me brota tu
sonrisa, esa que me volvía loca. Una que otra vez tintinea por ahí el recuerdo
del brillo en tus ojos que ahora sé que es falso.
A veces sólo pienso,
recuerdo y me sonrío, al mismo tiempo que me cuestiono ¿en qué momento pensé
que esto iba a suceder?.
Otros días nada más puedo
pensar que a veces toca aprender los errores de la forma más dura; miro hacia
arriba, me encojo de hombros y me pregunto si algo de lo que pasó tocó en algún
momento ese corazón que antes creía frío y ahora sé que está ausente.
El peor engaño que pudiste
hacerme es permitir que me engañara.
Aún así, te sigo buscando
la justificación perfecta. Me niego a creer lo que realmente eres.
Tal vez ya no esté tan
dispuesta a cargar este peso. Nunca pensé que alguien fuera capaz de robarme
esa fuerza de depositarme en el otro.
Lapidaste el pequeño mundo que
me había construido.
Todo fue mi engaño y esa
pendeja sonrisita que me llevó incoherente por todos estos meses. Todo por tan poco a cambio.
Nada por todo a cambio.
Pero sé bien que mi fiel
espíritu es lo único que no me abandonó. Sé bien que pronto esto tendrá que ser
el más triste de mis recuerdos y para ti la más pesada de tus culpas.
El problema es que yo no
quería ser tu culpa... sólo quería acompañarte por ahí de la mano.
¿Qué tuviste que pasar?
¿Cuánto tiempo te vas a proteger bajo esa creencia que lastimaron tu alma para
seguir lastimando las demás? ¿Me puedes devolver algo, algo, tantito o poquito
de la alegría que sentí el primer día en que te conocí?
Esta es la historia extragloríficada, más no falsificada de tres mosqueteros contemporáneos, cuya empresa era pelear entre las debacles de la vida y la educación media superior en adelante, contada por la mosquetera remisa.
Ellos eran apenas tres jóvenes, cuyas historias se cruzaron al ingresar a la honorable institución, formadora de soñadores y emprendedores, México Siglo XXI en las tierras de Naucalpan, cuna de la pulquerías como el Tercer Mundo y los Remos, así como lugares de la vida galante como el Bola 8, Pool Dog, Te-kill-ass, El Barril, el Vulvo y Don Quintín.
Esta historia es demasiado larga y en sus detalles podríamos perdernos, por lo que su servidora, prefiere centrarse en hacer una breve reflexión sobre las personalidades de esta triada de jóvenes hijos de las crisis neoliberales y víctimas del pop mundano.
Así, como vemos en esta fotografía, documento fiel de la historia y personalidades que hemos de describir brevemente, encontramos que en medio está el mosquetero más constante y leal. A los lados, dos que no son muy profesionales. Una vez, hace muchos años, ellos prometieron en una legendaria noche de juerga, ser los mejores amigos por siempre y, aunque con problemas, se ha cumplido hasta hoy.
El mosquetero, Rodrigo de Ruiz, de la provincia de que la Quinta verga -justo como él la refería- de las colindancias con la hacienda del Pedregal, en Atizapán de Zaragoza, fue siempre el más prudente. Cuando había problemas, era cauteloso y no tomaba partido. Su mente calculadora, le hizo ganarse el mérito al más maquiavélico de la corte y el equipo, ya que nunca zucumbió a las luchas internas de poder que las otras dos siempre tuvieron en juego. Desde pequeño, el fue un alma servicial que se dedicó al noble servicio de la atención a comensales, abriéndose paso de una forma admirable y digna, siempre fiel a sus ideales. Ahora, se dedica al manejo de los dineros y ayuda pronta de los aldeanos a salvaguardar sus patrimonios. Todo un guarrior.
Trovador de corazón y amante de lo bohemio era un observador y estudioso de la conducta humana, por lo que muchas veces fungió como guía y factor de coherencia para las otras dos integrantes del equipo. Aunque graves, sus problemas, nunca le hicieron perder la sonrisa y ese humor, que de tan simple, a veces molestaba. Era poco ágil, su cabeza era grande y su cuerpo torpe -de vez en cuando su anatomía hacía las veces de delfín-; él siempre se justificaba diciendo que su cuerpo "todavía estaba creciendo" y era por esto que no lo "medía" correctamente. A pesar de esto, las mosqueteras eran sus fieles escuderas, más cuando intentaba adentrarse en las artes de Baco y decidía hacerla de divertimento en las fiestas. A pesar de su poca o nula habilidad para dominar las bebidas embriagantes, el honorable Rodrigo, siempre cuidó de las que decía, eran unos de los pilares de su vida.
El siempre estaba ahí, para las dos, aunque entre ellas se odiaran.
La mosquetera Alejandra de la Vega, nos podría tomar cientos de caracteres y no terminaríamos de describir sus hazañas en su paso por este mundo. Ella era la de la pasión y el carácter, su irascible e incontenible alma estaba determinada a vivir lo que pudiera vivir mientras este mundo se lo permitiera. Su vida ha sido uno de los casos más admirables para la que narra. Para ella la escuela y las artes de las letras eran cosas minúsculas que sólo la detenían de su verdadero objetivo: el cielo mismo.
Esta mosquetera tenía la pasión de una verdadera guerrera, cuya causa era viajar por donde el viento le permitiera, eso sí, siempre acompañada de un clamato y su buena cerveza. ¿Qué podría detenerla, si tenía la protección divina de su madre en cada momento? Un ser maravilloso, en realidad, siempre lleno de rincones y claroscuros que sólo sus dos leales compañeros pueden entender. Una mujer que a veces poco se puede entender, pero que su gran corazón y carisma sólo pueden lograr que la quieras lejos de toda lógica imperante.
La mosquetera de la izquierda, en cambio, era un tanto más reservada. Un poco más en la espera de lo que su juicio le fuera dictando. Digamos que ella, siempre se sintió abrumada de que su vida era, hasta cierto punto fácil, comparada con sus amigos, así que ella decidió callar y aprender de ellos. Y eso hizo.
En la provincia de San Mateo, de donde era oriunda, los vientos no cambiaron mucho. Cuando sus dos compañeros de la vida se fueron a recorrer tierras lejanas o simplemente encontraron otros caminos, ella permaneció en la espera de aprender una gran lección que estos dos grandes le dieron: cuando la vida te regala dos hermanos más, debes luchar contra todo y todos por ellos.
Un tiempo, la pequeña y cauta mosquetera se alejó y decidió probar otras dinámicas. Recogió otras experiencias. No fue mucho, porque se dio cuenta que la verdad de la vida se compone de esos pequeños momentos en que a su lado sonrío, de sus lecciones, de sus momentos más difíciles y de los buenos recuerdos.
Cuando los buscó, no fue demasiado tarde. Bien dicen que uno para todos y todos para uno. Aunque los tres tenían graves errores, al parecer podían más los recuerdos de tantos momentos que marcaron sus vidas por siempre. Pero, ya saben, las cosas habían cambiado un poco, y como reza el dicho:
"No es lo mismo los tres mosqueteros, que doce años después"
¿Qué nos esperará, en las nuevas batallas de adultos contemporáneos? Por lo pronto, yo digo que esta mosquetera, tiene una lección más que aprender de sus compañeros. Y tal vez ellos, se animen a aprender de ella, la lección más dura y que la hizo regresar a buscarlos.
Dicen que toma sólo 3 minutos para que alguien se enamore de otra persona. Ya seas hombre o mujer, si en estos minutos no cautivaste a la persona en cuestión, estás frito. Pero ¿qué es exactamente aquello que debes tener para que en tan sólo 180 segundos puedas ganarte a una persona? Si me concedieran un deseo relacionado con esto, me hubiera gustado tener aquella mágica combinación que se requería. Esa sonrisa, las palabras correctas, los ojos, el cabello o el cuerpo que podría convertirse en objeto de tu adoración. En cambio, yo tuve suficiente en el primer cruzar de miradas. Todo iba relativamente bien. No sabía sobre este secretito que los científicos me escondieron hasta el momento que ya no hubo vuelta atrás. Pero, como decía, nada era sustancialmente diferente hasta aquel día en que noté que en tus ojos había un lunar. Lo vi y te pregunté sobre él, sin miedo. Debiste haberte dado cuenta, que para hallar ese rasgo, tuve que entrar en lo más profundo de tu mirada, seguir cada movimiento de tus pupilas y tener el valor para preguntarte algo que haría tan evidente lo que empezaba a sentir por ti. Aunque todo se salió de control y ahora no hay retorno, tengo la fortuna o la mala suerte en la vida de tener calcados en la mente esos momentos del último sábado que no dejo de recordar a cada segundo. Ese día, te miré más cerca que nunca y recorrí con mis ojos cada secreto de tu iris. Tienes unos ojitos divinos, una sonrisita que me pone feliz y un corazón frío que no fue capaz de encontrar en mi eso que, en los primeros 3 minutos, hace que te pierdas en la mirada de esa otra persona.
En fin, la vida no siempre resulta de la forma que queremos.
Tal vez quiera declararme fiel investigadora y entrarle a la rebatinga de paradigmas, tal vez me aventure a elaborar una nueva teoría, en la que comprobemos que la relatividad ha tocado el tiempo de algunos y para ellos es necesario un año o más para enamorarse de una persona. O no.
Vi este tipo de fotografías por primera vez en el album de Instagram de un amigo y me pareció increíble. Después me enteré que se llaman polares y si sigo equivocada, corríjanme.
Cuando las veo me imagino el pequeño planeta en el que vivía el Principito. También me imagino que son pequeños ciclos que nunca se cierran y se prolongan hasta donde yo quiera; la mejor idea para mi es que son tepeyahuallis, diminutos cerros redondos de los que el agua surge para alimentar a los que una y otra vez los rodean sin saber cómo salir de ellos.
Dejo las notitas que a diario hago de algún lugar de la ciudad.
Dije lo de "a diario" para mamacearme, en realidad lo hago cada que puedo.
¡Entren! Usen Evernote, es la onda. Uso compartido de la libreta de Evernote: Mapas mentales
¿Lo logramos? Nosotros no somos la generación X, como muchos insisten. en realidad, los que dicen que lo somos, SON la generación a la que refieren. Hecha esta afirmación, paso a lo siguiente: los equis me dan un poquito de envidia, porque a pesar de tener este horrible nombre, sus integrantes lograron formar una imagen bastante clara. Nadie puede confundir el look de los ochenta o no reconocer un beat salido de rolas tan ochenteras como las del mismísimo Depeche Mode. Tampoco podemos negar que, aunque los tacharon de ser “x”, los ochentas y sus jóvenes formaron un pensamiento muy definido, perfectamente delineado entre el consumo, la estética y la final resignación a vivir en tiempos de crisis de por vida. ¿Quienes somos nosotros? Los que estamos por subir al tercer piso de la vida, los que vivimos pegados a YouTube, Facebook y Twitter, aquellos que nos vanagloriamos por un RT o un share de alguna celebridad digital con impacto en una pequeña aldea global de creativos que burlan los paradigmas. (esto último fue la ironía que también nos caracteriza)
¿Seremos recordados por algo, además de la tecnología? Medio digital natives, medio posmodernos, medio en la nube, medio interesados pero, a la vez con toda una acción de cambio y un empoderamiento en la simple palma de nuestras manos...medio con hueva..
La verdad, no es mi intención hacer una reflexión más desesperanzada de nosotros, los Millenial; en realidad sólo busco en el pasado próximo para saber qué podría caracterizarnos, al menos musical y estéticamente hablando. ¿Dejamos ya una huella con la que nos puedan recordar en el futuro? ¿Será que la rapidez del bombardeo mediático siquiera recuerde que alguna vez tuvimos tal o cual aspecto? Pensé todo esto después de enterarme de la muerte de Adam Yauch de los Beastie Boys. Al saber, me di un chance para ver un video in memorian y no pude evitar la nostalgia. Sí, cual viejita en asilo yo sentí caer los pocos años que tengo en mis recuerdos. La nostalgia de recordar aquellos tiempos en los que MTV todavía ponía rolas, en los que todos eramos unos ingenuos consumidores musicales, pensando que devorábamos TODOS los discos, uno tras otro, de las mejores bandas del mundo mucho antes de que, en realidad, pudieramos acceder a casi todas;nostalgia de aquellos días en los que la respuesta a ¿qué música escuchas? era tan sencilla como decir rock, a secas.
Terminé con mi ataque de nostalgia, fui de los Beatie Boys a los Red Hot Chilli Peppers, pasando por Radiohead, Oasis, Travis, The Strokes, Kings Of Leon, Queens of the Stonage. Tambien vi un poco de Coldplay (un mucho, en realidad), Stone Temple Pilots, Pearl Jam, Foo Figthers, Cake, hasta le entré a los Fabulosos, Julieta Venegas y todo el soundtrack de Amores Perros, Control Machete, La Gusana Ciega, Zurdok, Los Estrambóticos... Y, para cerrar con broche de oro, Café Tacvba.
Y confirmo: LO HEMOS LOGRADO. Estamos listos para empezar a hacer fiestas de los noventa y los dosmiles.
Acá el video que junto, con @miriposita, concluimos emblemático para muchos.
¿Cuántos grupos dejo fuera? ¿Me ayudan a construir la lista de los Millenial?
El calorcito primaveral definitivamente hace que me sienta como cuando tenía 7 años. Salía a andar en bicicleta, jugaba Frutas y Verduras (sí, tabasqueñadas curiosas), Stop, escondidillas y muñecas. Algunas veces nos quedábamos hasta las 11 o 12 de la noche en la calle todos los chamacos reunidos en la calle Caan, y, de vez en cuando, en la Batab. De verdad extraño Tabasco.
Pero no me quejo del todo. Me vine a una ciudad triste y llena de cemento, pero que adquiere color en su gente y su diversidad; en esos pequeños lugares que la gente se va apropiando. Yo me hice de un par de lugares hace muchos años: el parque, la esquina de Geranios con Olivos, la pizzería Arlequín e incluso mi casa, que se apropiaron todos mis amigos para gusto de mis papás.
De unos fines para acá, recorrer a pie o en bicicleta mi propia colonia me ha hecho recrear atmósferas de hace tiempo. A veces el ambiente se siente como si fuera una rica noche en Paraíso, otras me parecen ser aquellas en las que salía a hacer caminata nocturna con Lulú, Ale y Dian -la zona es muy segura, considerando que éstas las hacíamos solas a las 3 de la mañana-. A veces simplemente íbamos a dar la vuelta a casa de un viejo novio, a ver si se despertaba para salir a vernos, otras, era simplemente la cosa de escaparse.
Mi colonia tiene su encanto: el que yo le dí con la gente que quiero. Le doy vida y la recreo en mis recuerdos, con mucho gusto y entonces me inspiro a saber qué tan lejos llegaré... ya no me quiero marchar de aquí.
Dicen que vivir con nostalgia es un estado de depresión. Yo no lo creo así, en realidad, creo que no tengo otra forma de ver la ciudad y sus rincones. Cada uno, al transitarlo, me devuelve la sensación física, mental y emocional que tuve exactamente en ese momento.
Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Usa las redes sociales para encontrar Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta cosas positivas Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta una pareja que valga la pena Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me otras realidades Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta formas diferentesMe Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me gusta Me Gusta modos distintos de hacer la vida Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Menuevos pensamientos Gusta Me otras personas Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta otros amigos Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gustaotras formas de vida Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta inspiración Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta otras miradasMe Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me grandes proyectos Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta un trabajo que te haga felizMe Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Gusta Meotros gustos Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta tu lugar favorito Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta otros mundos Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me nuevas personasGusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Gusta Me Y NO SÓLO PARA MOSTRAR TU ODIO POR EL MUNDO...
Traduciendo letras de muchos grupos, nos podríamos dar cuenta de cómo el posmodernismo ha tornado la complejidad en melodías digeribles, lindas y pegajosas. El chamber pop es ahora el más exquisito de los gustos comunes entre los más “raritos” de la urbe.
Decir que la musica “de hoy” ya no es tan buena como “la de antes” es esa vieja muletilla que denota la brecha generacional y el hastío de elegir entre la sobreproducción musical actual. Aunque no estoy de acuerdo con esta última afirmación, debo admitir, que en términos líricos y estructurales, la música se ha simplificado enormemente. Actualmente pocos pueden alcanzar esa combinación perfecta entre una lírica perfectamente acabada y una melodía que simplemente te vuele la cabeza.
Todo este letrerío intelectualoide y pseudo crítico viene a colación porque el 8 de febrero perdimos a uno de los últimos clavados que se atrevían a hacer un rock profundo y complejo, de esos que te llevan a la sinestesia sensorial de la música fusionada con la cruda realidad y la poesía. Luis Alberto Spinetta y su música pueden ser uno de los ejemplos de lo abigarrado, denso y a la vez sintético que podía llegar a ser el rock underground latinoamericano en las décadas de los sesenta y setenta.
Cuando @rousberries me dio la noticia de que había muerto tras una incansable guerra contra el cáncer (esa sí es una guerra de verdad), sólo pude recordar los versos que más me han marcado en la vida:
“La indómita luz
se hizo carne en mí
y lo dejé todo por esta soledad.”
Después reflexioné: el movimiento del rock en español, y todas las bandas que ahora llevan esta bandera, comenzaron con el trabajo de Spinetta y compañía (enlace al artículohttp://es.wikipedia.org/wiki/Rock_argentino).
Mientras andaban rolando The Beatles, Led Zeppelin, Pink Floyd, The Who, Frank Zappa y todas las bandas que son recurrentes en los perfiles de Facebook de todo “melómano”, Spinetta y los padres del rock argentino, como se les ha llamado, se encontraban en una revolución cultural que afectó de manera particular a Argentina, dejando de lado los estereotipos del tango y la América Latina replicante del viejo mundo; se encontraban en franca lucha contra el sistema argentino, con la música como protesta. Spinetta y ellos asimilaron canciones como “Popotitos”,”Like a Rolling Stone”, “La Bamba” y “She loves you” y las convirtieron en un movimiento filosófico y de arte subersivo que a su vez convirtieron en melodías para digerirse en pleno régimen fascista.
A muchos les da coraje pensar en que personas como este genio se van sólo con las lágrimas de pocos, o que sólo son importantes para aquellos quienes saben lo que fue vivir el rock en tiempos de Videla y sin el reconocimiento mundial que merecen. A mi sólo me da tristeza haber perdido a uno de los personajes más grandes de la música en todos los idiomas, de todas las latitudes y de todos los géneros.